Frida, una gran maestra

Todo es cuestión de percepción, de ahí que sea tan importante abrir el corazón y ver lo que acontece con los ojos del alma para poder maravillarnos. Hoy te acercamos una historia muy especial, que tiene como protagonista a una bella joven y singular maestra, a través de la cual la existencia nos enseña a trascender los prejuicios y ser todo amor. Se llama Frida y tiene un corazón hermoso, que porta la esencia de los seres que son puros. También te presentaremos a su mamá para que puedas ver que en Olavarría hay adultos que son capaces de reconocer el mensaje que sus hijos tienen para brindarles, y así seguir aprendiendo en el camino evolutivo de la vida.

Tocamos timbre en Vicente López 3538. Había un cartel que decía “Centro Soham”. Sin tener en claro aún en dónde estábamos, la puerta se abrió y ella nos recibió de una forma muy amorosa y espontánea. “Pasen, soy Frida” nos dijo sonriendo, y nos dio un beso.

Detrás apareció su mamá, la artista plástica Paula Badagnani, sin embargo Frida le dejó en claro que ya era lo suficientemente grande como para hablar a solas con nosotros. “Soy preadolescente mamá” le recordó con determinación, y nos invitó a sacarnos los zapatos y pasar.

Más tarde sabríamos que el “Centro Soham” es un espacio, creado y dirigido por Paula (quien es más conocida como “Pachu”) donde confluye el arte y el yoga. “Abrí este espacio para que las personas que vibran en otra sintonía puedan conversar y compartir sus experiencias –nos dijo con voz muy serena la mamá de Frida-, este lugar es una excusa para que chicos y grandes puedan hablar de cosas que en otros lugares tal vez no puedan decir. Acá no nos espantamos de nada. Este es un lugar en donde sentimos nuestras emociones, las sacamos afuera y las compartimos”.

(Fotos: Tomás Pagano)

Gentilmente Frida nos acercó unos almohadones y nos sentamos en el suelo a charlar con ella, porque queríamos que nos comparta la magia de su mundo interno.

En pocos minutos, con mucha claridad y una gran dulzura, nos detalló muy expresivamente todo lo que le gustaba y también lo que no le agradaba. “Duermo mucho, me encanta dibujar, me gusta actuar, me encantan las flores, me gusta jugar con mis hermanos… También me gusta el chipá. Me encantan los ñoquis, las tortas de cumpleaños, lo vegetales y las frutas. Odio la rúcula y el picante, y tampoco me gustan las golosinas porque no hacen bien, lo que sí hace bien son las verduras, la sopa y la alimentación saludable”.

En medio de algunas bromas, además de contarnos que es hincha de River y de Argentina, Frida también nos confesó que está muy enamorada y nos compartió uno de sus muchos dibujos. Supimos que su color preferido es el violeta brillante, le apasionan las historias relacionadas con la mitológica griega y disfruta mucho de meditar. Justo cuando nos contaba esto último, apareció su pícara hermana Petra y las dos nos hicieron una hermosa demostración sobre cómo meditan y lo bien que cantan el gayatri mantra. Luego Petra se retiró, y Frida, que es muy curiosa, comenzó a hacernos muchísima preguntas. Quería saber si teníamos novia, de qué club éramos… en fin, nos llenó de preguntas : )

La escuchábamos muy sorprendidos por la manera tan desenvuelta con la que nos hablaba, pues Frida tiene síndrome de down y ella lo sabe. Su mamá se sumó a la charla y sentada junto a Petra, y con Frida de la mano, nos dijo: “el verano que pasó, Frida se cruzó con una nena en la pileta y luego me dijo `mamá, esa nena es igual a mí´. Sí le respondí yo, es igual a vos. Pero ella me insistió diciendo `pero mamá es igual a mí, es idéntica´. Sí, hija, le dije, es igual a vos porque tiene síndrome de down. Ella se quedó mirándome y ahí sentí que era el momento de explicárselo, ya que todo lo que tengo que hablar con ella lo hablo si siento que es el momento, y si ella genera la pregunta y me abre la puerta para que le acerque lo que quiere o necesita saber”.

“Frida estuvo encriptada dos días, no hablaba de nada, estuvo amasando la información, y cuando logró asimilarla a todo el mundo le dijo `yo tengo síndrome de down, pero no pasa nada`. Ahí yo también me relajé –comentó Pachu- y comprendí que no tenía que protegerla. Yo la puedo amar, infinitamente como la amo, pero no voy a poder protegerla jamás de algo que ella tenga que transitar como experiencia de vida”.

La vida de Pachu dio un vuelco de 360 grados a partir del nacimiento de Frida. Ese año nacieron en Olavarría 13 chicos con síndrome de down y al año siguiente nacieron otros 15 chicos más. “Cuando nació Frida sentí que los médicos y los especialistas me inyectaron todos los miedos habidos y por haber en relación a cómo tenía que criarla, pero a ese mundo de sombras lo tiré por la ventana”, sostuvo. Se propuso trascender los temores y a partir de la llegada de Frida, Pachu empezó a estudiar yoga y reiki indú; y junto con su marido decidieron focalizar sus energías para que durante sus primeros cinco años de vida Frida pudiese recibir toda la estimulación necesaria para poder desarrollarse.

Gracias a Frida comencé una nueva vida que me llevó a fluir y generarme preguntas existenciales profundas tratando de encontrar las respuestas con lo que siento en el corazón, y eso se lo debo a ella”, nos explicó Pachu de manera muy sentida.

“Yo aprendí a ser madre con ella. Para ayudarla, nunca la sobreprotegí. Siempre le expliqué cómo tenía que hacer las cosas, pero no las hacía por ella. Cuando era chica, por ejemplo, nos decía que le costaba vestirse, yo le decía que entonces fuese a la escuela en pijama, de manera que fuese dándose cuenta que tenía que aprender a hacer las cosas sola”.

“Sus hermanos (Igor, de 8 años, y Petra, de sólo 5) aprenden al igual que nosotros de Frida. Ella nos enseña a otra velocidad, a otra profundidad, y tiene una increíble capacidad para percibir los humores, pensamientos y emociones de los demás”.

Como buena pisciana nacida el 13 de marzo, Frida es creativa y tienen una gran sensibilidad hacia los sentimientos de los demás, y eso le permite generar una profunda habilidad para relacionarse con sus seres queridos y percibir claramente los estados de ánimo. “Te lee la energía -nos aclaró Pachu-, de ahí que siempre sabe cuándo tenés miedo, cuando estás feliz, cuando tenés dudas. Con su mirada te escanea todo el tiempo”.

Si te toca un hijo con un síndrome de down es en parte porque tenés que volver a la fuente del amor, que por ahí te la olvidaste. Es una oportunidad única que tenés en esta vida de aprender como si estuvieras yendo a una universidad super avanzada. Por eso para mí es importante que quienes tiene hijos con síndrome de down los bendigan y los escuchen más, porque ellos tiene mucho para enseñarnos”.

Quizá algún lector pueda llegar a pensar que las palabras de Pachu carecen de fundamento, sin embargo como prueba de lo que ella dice bien sirve de muestra una de las tantas acciones amorosas de Frida, quien asiste a dos colegios: el Nuevas Lenguas y la Casa de Helen Keller (a donde van chicos con discapacidad). ¿A qué no se imaginan qué hizo Frida para uno de sus cumpleaños? Invitó a los chicos de los dos colegios y cuando fueron llegando a la fiesta los hizo sentar de manera intercalada, así todos se podían integrar : )

“Ella es así -destacó su mamá sonriendo- siempre está buscando integrar y ayudar, porque en su naturaleza está ser bondadosa”.

Paula Badagnani tiene la capacidad de escuchar y sentir qué es lo que internamente más le resuena, y muy dentro suyo tiene la plena certeza de que los seres como Frida ayudan a sanar, porque indefectiblemente te llevan a conectar con el amor y las emociones. Por eso, sin dudarlo afirma que “si tuviese que la posibilidad de elegir, volvería a elegir tener una hija como Frida, porque con su discapacidad nos ayudó mucho a crecer como personas“. Es tiempo de que escuches a la mamá de Frida : )

 

P.D.: De quien casi no te hablamos en esta entrevista fue del papá de Frida, ya que cuando fuimos a hacer la nota él estaba de viaje. Se llama Valentín Reiners y entre otras cosas es músico y director de la gran orquesta Big Band, la formación más grande dentro del jazz. Cuando supimos esto, entendimos por qué Frida nos dijo que le gustaba tanto ese tipo de música : )

(Fotos: Tomás Pagano)

Como no pudimos presentarte a Valentín Reiners, aunque sea te lo mostramos haciendo una de las cosas que más le gustan : )

 

En esta imagen el papá de Frida está a la derecha de Ignacio Montoya Carlotto, de quien es gran amigo. La foto pertenece al álbum de facebook de Ignacio.

Les compartimos la canción de “Libre Soy”, de la película Frozen, que Frida nos dijo que le gustaba muchísimo : )

 

Y por último, como cuando se canta desde el alma, una bella vibración acaricia el corazón, los invitamos a sentir este hermoso canto a la esperanza que nos recuerda que “tras la noche más profunda sale el Sol” : )

 

Artículos relacionados

3 comentarios

  1. SONIA FISERES

    Conozco a la madre y las hijas y se de su infinita ternura, pero lo que mas rescato, tal vez porque no es tan habitual, es la autenticidad, la honestidad en la forma de enfrentar la vida, de hacerle frente y ver las cosas sin velo, tal cual son, es creo la forma mas sana para todos.

  2. Ludovico

    Soy amigo de Valentín Reiners y conozco a su familia. Tengo también a otro querido amigo ,Dani, que tiene un hijo down y vive pendiente de todo lo que hace . Tanto Valentín y Flia Como Dani y la suya , son ejemplos a seguir, sobre todo en el mundo actual , donde la violencia está a la vuelta de la esquina. Donde la comprensión casi es solo una palabra , donde el amor se finge o se compara, donde ser rico es más que ser pobre y honrado. Valentín y Dani, coincidentemente son músicos. Y creo que serlo, les da un empuje extra para seguir adelante ante las dificultades diaria que nos da la vida actual. Gracias a ambas familias por ser como son. Ludovico

  3. Marcela Guerci

    La dignidad y sentido de pluralismo social con que Pachu, Valentín, Frida, Igor y Petra construyen una filosofía capaz de recuperar la condición de ser humano, SER HUMANO fuera del carácter de mercancía y utilitario al que se nos ha domesticado, abruma con felicidad, escribe letra cierta y nos deja en claro que otro mundo es posible. Felicitaciones por la nota.

Tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados con *

*