Un viajero que promueve la inclusión

Maggie García se mostró muy feliz de haber conocido a Mauro Dagna

En Olavarría pasan cosas realmente lindas y movilizantes que Está Bueno destacar. Vino de visita Mauro Dagna, un italiano que recorre el mundo como embajador de un hermoso proyecto que promueve la inclusión. Se trata de Albergo Etico, un hotel-restaurante dirigido, administrado y atendido por personas con Síndrome de Down, cuya propuesta, nacida en Italia, busca replicarse para conformar una red mundial. La historia de Mauro y su maravillosa propuesta bien merecen unos minutos de tu tiempo. Sus palabras inspiran a que cada uno se anime a manifestar lo que internamente más le resuena. El es un hombre valiente y sensible, que se mueve siguiendo la luz de su corazón, y tiene en claro que la clave para el cambio radica en el amor, por eso a donde quiera que va lo irradia.

Como uno de los ideólogos y promotores de Albergo Etico (ver más abajo los links y videos explicativos del emprendimiento), Mauro recorre el mundo en motocicleta promocionando el proyecto que dio sentido a su vida y lo inspiró a cambiar su manera de vivir, tras renunciar a una realidad muy cómoda, segura y confortable en Italia.

Lleva casi dos años viajando en moto, y aún le faltan tres años más. Al finalizar su aventura habrá recorrido aproximadamente 150.000 kilómetros, y dejado atrás 70 países a lo largo de cinco continentes. Llegó a Olavarría el fin de semana pasado, por invitación de Lucía Martín, y también de su esposo Gerardo Giacomasso. Ellos son los padres de Octavio, un bello niño de 6 años con Síndrome de Down: “A Mauro lo conocí este año por medio de un programa de televisión, en donde difundían lo que hacía, y después lo vi también en una revista, así que lo busqué por internet y al ver que tenía página de Facebook le mandé un mensaje diciéndole que admiraba su trabajo, ya que si bien yo soy mamá nueva en esto, veo que se encuentra poca gente que haga algo por los chicos con Down. Así que, además de agradecerle, le mandé una foto de Octavio, y la semana pasada Mauro me sorprendió enviándome un mensaje, en donde decía que pasaría por Olavarría a conocer a Octavio”, así comenzó Lucía a narrarnos, en el patio de su casa, el motivo por el que Mauro Dagna arribó a nuestra ciudad.

“Me sentí muy agradecida de que haya venido pura y exclusivamente a conocer a Octavio -destacó Lucía-, por eso sentí llamar a Rosita Muia, que fue la primera persona con la que hablé después de que nació Octavio, y a Lucas Díaz Aspiroz, que está como director del área de Discapacidad del Municipio para que también lo conozcan”.

Hecha la introducción sobre el porqué de cada uno los presentes en su casa, mientras Sergio preparaba un rico asado nos focalizamos en Mauro, quien con una gran sonrisa bonachona dijo que con mucho gusto nos contaría cómo fue que comenzó a peregrinar, tras crear el sitio “Vagabundo por el mundo” y convertirse en el embajador ambulante de Albergo Etico; el emprendimiento social que hoy lo hace sentirse pleno y lo llevó a renunciar a 20 años de trabajo en una empresa multinacional francesa vinculada a la industria automotriz.

“En el 2012 sentí que era tiempo de que mi vida cambiase de rumbo. En la mañana de un lunes del mes de abril, al levantarme y abrir la computadora para responder los correos, internamente sentí que ya no quería trabajar más en eso que hacía, así que dije basta, y apagué la computadora. Quería hacer algo diferente, pero no tenía en claro qué hacer. Por ese entonces a mí me gustaba mucho viajar, tanto por trabajo como por placer, y tenía ganas de salir en moto a dar la vuelta al mundo, sin embargo no quería viajar a modo de paseo, quería hacerlo de un manera diferente, llevando algo que diese sentido a mi viaje”, dijo Mauro.

“Por ese entonces ya conocía el restaurante Tacabanda, en Asti (Italia), en donde trabajan chicos con diferentes grados de discapacidad, y principalmente con Síndrome de Down. El restaurante había comenzado a trabajar con esa modalidad en el 2006, así que me acerqué a charlar con Antonio Di Benedetto, que es el dueño del lugar y ahora también es el fundador del proyecto Albergo Etico, para ver cómo podíamos hacer algo en común, y ahí surgió la posibilidad de difundir el proyecto del hotel por todo el mundo. Esa primera charla la tuvimos en abril del 2012, pero recién se concretó el 22 de marzo del 2014, que fue la fecha en la que comencé a viajar”, indicó.

“Durante esos dos años fui planificando el viaje, y también fue el tiempo necesario como para que me animara a hacerlo -manifestó-, ya que no era una decisión fácil de tomar. Tenía 45 años y debía animarme a salir de mi zona de confort, puesto que estaba viviendo una situación económica muy buena, con un muy buen auto y también llevaba una vida muy confortable, y salir en moto a viajar por el mundo implicaba renunciar a mi trabajo y dejar a mis afectos”. (Ver recuadro titulado “Me decían que era un loco, un boludo y un irresponsable”).

Sin una esposa a la cual tener que rendirle cuentas, y con un hijo de 25 años que ya era independiente, a los 47 años Mauro se animó a materializar su sueño de viajar llevando un mensaje que dio sentido a su travesía por el mundo. La decisión no fue sencilla, sin embargo el click que lo impulsó a peregrinar en marzo del 2014 fue el fallecimiento de un amigo de su edad, que murió de cáncer de manera repentina. “Para septiembre del 2013 ya tenía el sitio web `Vagabundo por el mundo´ armado, pero me faltaba hacer el click interno que me animase a dar el salto, y eso llegó tiempo después por medio de un amigo, llamado Joan Lucas, que tuvo un cáncer fulminante al estómago y murió. Esa situación me golpeó mucho, y sentí que no quería morirme sintiendo que había traicionado mi sueño”.

En relación con su actividad principal, Mauro señaló: “Hoy mi trabajo es viajar por diferente países siendo embajador del proyecto Albergo Etico (“Albergo” en italiano significa hotel), que se trata de un proyecto maravilloso de un hotel-restaurante en favor de la evolución de las personas con discapacidad intelectual, en donde principalmente se está trabajando con personas con Síndrome de Down”.

“El hotel es manejado por una cooperativa social, y el proyecto empezó en el 2006 con la llegada de Niccoló, un joven de 17 años con Síndrome de Down, que fue al restaurante Tacabanda para hacer una pasantía de 15 días, ya que estaba estudiando en una escuela de hotelería y necesitaba hacer una parte práctica. Cuando llegó, él era muy tímido y casi no hablaba, pero al poco tiempo empezó a relacionarse con los clientes, y al ver sus progresos la familia pidió si la pasantía se podía extender. Así fue como Niccoló continuó como pasantes hasta que en el 2012, una vez que terminó sus estudios, quedó como empleado del restaurante”, explicó Mauro.

“La presencia de Niccoló llevó a que los dueños del restaurante pensaran que si funcionó con él podía funcionar con muchos más, y así comenzaron el proyecto abriendo en primer lugar una asociación para formalizar la propuesta y dar vida a Albergo Etico (Hotel Etico), cuyo objetivo central consiste en ayudar a que las personas con discapacidad intelectual puedan alcanzar la autonomía personal”, manifestó.

“El hotel cuenta con una estructura de 60 habitaciones y en el tercer piso se encuentra la `Accademia dell ‘Indipendenza´ (Academia de la Independencia), en donde durante el período que dura la pasantía los chicos aprenden a vivir solos y manejarse de manera independiente, eso implica que ellos no regresan a sus casas a dormir sino que duermen en las habitaciones del personal. Esto constituye una gran oportunidad para cortar el cordón umbilical con la familia y aprender a vivir con sus compañeros. El proyecto ha sido un suceso bárbaro en Italia y gusta mucho a todas las asociaciones que ya están trabajando por la inclusión de las personas con discapacidad. Mi trabajo es difundir este proyecto en el mundo, de manera que más personas lo puedan conocer y también se animen a replicarlo, ya que nosotros podemos ayudarlos a implantar este método que funcionan, porque detrás de este proyecto hay una experiencia de nueve años de trabajo”, indicó.

Mientras Mauro nos brindaba los detalles del emprendimiento, tanto Rosita Muia como Lucas Aspiroz y Lucía Martín lo escuchaban muy atentamente.

La particularidad del emprendimiento que promociona Mauro está dada porque la gran mayoría de las personas que allí trabajan tienen Síndrome de Down: “Ellos poseen una capacidad y una fuerza de trabajo increíbles -subrayó-, además son personas que no saben odiar ni hacer el mal. El motivo por el cual estoy haciendo esto es porque considero que en función de ese amor que emanan, son las personas que al incluirlas pueden ayudar a cambiar la sociedad”.

“Nuestra intención es que esta propuesta maravillosa se viralice -enfatizó-, porque puede ayudar a transformar el mundo, ya que es increíble la manera en que la gente se relaciona con ellos. Cuando llegan al hotel o al restaurante, la gente se relaja y se vive una energía sensacional”.

Por ahora sólo está en funcionamiento el Albergo Etico de Asti (en Italia), pero el gran anhelo de conformar una red ya va tomando color. En ese sentido, Mauro adelantó: “Si todo sigue bien, dentro de 6 u 8 meses en el sur de Brasil, en el estado de Río Grande Do Sul, se abrirá un hotel y un restaurante, aplicando el método del Hotel Etico, en un contexto autosustentable. Lo mismo también ya está en tratativas para hacerse en la ciudad de São Paulo. Además, en Italia, a 100 kilómetros de Asti, que es donde está el primer Hotel Etico, se abrirá otro hotel. En el corto plazo, la idea es poder capacitar en nuestro país a todos los que impulsarán el Hotel Etico en diferentes partes del mundo”.

Viajar implica planificar y en cierto modo quedar atado a una determinada programación, sin embargo la experiencia de tantos kilómetros recorrido hicieron que Mauro se fuese relajando: “Desde hace un tiempo opto por no hacer planificaciones largas y estoy aprendiendo a fluir con el día a día, porque hay veces que me encuentro con gente que vale la pena quedarse uno o dos días más para poder conocerlos un poco más, y si uno se ata a una planificación muy estricta, todo eso, que es lo más enriquecedor, se pierde”.

Tras mostrarse feliz por escuchar hablar a Mauro, Lucía Martín dijo lo que sentía en relación al proyecto: “A mí me encantaría que mi hijo Octavio pudiese algún día formar parte de un emprendimiento de las características del Hotel Etico, ya que lo que quiero es eso, que sea independiente; él hoy va a un jardín común y si bien egresaba este año, va a ser un año más porque todavía no está preparado para empezar primer grado”.

“Yo sólo quiero que Octavio sea feliz. No pretendo un hijo ingeniero porque soy consciente de su realidad -manifestó-, por eso quiero que haga hasta donde pueda, pero sí me gustaría que tuviese su autonomía y pueda trabajar, tal como lo hace Fernando, el hijo de Rosita, que anda solo en colectivo y va al banco, y Rosita lo tuvo hace 50 años, que no había todas las posibilidades y cosas que hay ahora, por eso lo que ella hizo es admirable y es una de las referentes por todo lo que ella ha hecho por su hijo y también por otros chicos, ya que esas cosas no las hace cualquiera”.

Por su parte Rosita Muia, directora de Talleres Protegidos, destacó: “Si bien la repentina visita de Mauro por Olavarría no nos dio tiempo de organizar un encuentro con más padres, ahora comenzaremos la etapa de empaparnos de esta hermosa iniciativa del Hotel Etico, yo voy a apoyar este emprendimiento porque me encanta ver que hay mucha más gente trabajando por la inclusión social de las personas con discapacidad, pero son los papás de los chicos jóvenes los que van a tener más posibilidad de concretar este proyecto para que sus hijos cuenten con posibilidades que mi hijo Fernando en su momento no tuvo (ver recuadro aparte titulado `No hay fuente de amor más grande que estos chicos´)”.

Cabe destacar que, antes de largarse a realizar la aventura de andar por el mundo en moto, Mauro nunca había tenido experiencias relacionadas con las personas con Síndrome de Down, por eso nos interesó saber qué era lo que había aprendido en este tiempo de peregrinaje: “La energía que tienen ellos es puro amor, es una energía tan positiva y contagiosa que puede ayudarnos a trabajar nuestra parte interior. Por eso sé que por más que mis viajes contienen aventuras y me permiten el contacto con sitios y gente muy hermosa, ellos me han ayudado a crecer como persona”.

Si bien Mauro vive una experiencia de vida en donde no hay lugar para la rutina y sí para las sorpresas y las emociones, tras casi dos años de estar viajando por el mundo, reconoce que “hay momentos de cansancio, donde uno extraña y está triste, porque eso es bien del ser humano”. De todos modos destacó: “Pese a todos los contratiempos que a veces surgen en los viajes, nunca tuve un instante en donde pensé abandonar y volverme a casa, porque en cada lugar encuentro personas como Lucía, que van siguiendo mi viaje por Facebook y luego me abren las puertas de su casa para que los pueda conocer y aprender sobre cada lugar que visito”.

Los viajes no sólo incluyen visitas a diferentes instituciones y personas interesadas en apoyar la difusión de Albergo Etico, Mauro también va dando charlas y conferencias como una forma de ayudar a concientizar sobre la importancia de la inclusión social. Cuando estuvo en mayo en Buenos Aires participó del VII Congreso Argentino sobre Síndrome de Down, cuyo lema era “Participar sin barreras. Derribando mitos y prejuicios”, donde habló frente a 1.500 personas, situación que aprovechó para ir generando nuevos contactos. Y en octubre del 2016 estará en el Congreso Mundial de la Inclusión Internacional, que es el organismo más grande del mundo por la inclusión social, que se realizará en Orlando (Florida, EE.UU.)

“Para mí esto que hago es en realidad un viaje de aprendizaje y crecimiento interior. Si uno cambia, todo lo que está a tu alrededor cambia también. Me es difícil ponerlo en palabras, pero desde que inicié esta aventura de viajar por el mundo ya no me siento apegado a las cosas materiales y aprendí a soltar. Sé que para vivir en el mundo se necesita del dinero, pero el dinero siempre llega de alguna forma cuando uno hace lo que siente. Yo tengo un esponsor como Lavazza, que es una empresa que vende café en Italia, la cual me ayuda a cubrir los gastos del viaje, por el momento esa es mi única fuente de subsistencia”, explicó Mauro.

Más allá de toda la belleza y la majestuosidad que ofrecen los diferentes paisajes que tiene la suerte de poder apreciar, Mauro destacó el lado humano: “Lo maravilloso de todos estos viajes está dado más que nada por la apertura de la gente que encuentro a mi paso, todos me reciben con mucha alegría y amor. Nunca me pasó nada malo. Yo estoy seguro de que si tú tienes buena energía encuentras gente con buena energía, porque la ley de atracción funciona”. Esto último que afirmó quedó de manifiesto cuando, a modo de ejemplo, citó: “El 21 de marzo se celebra el Día Mundial del Síndrome de Down, por eso había puesto como punto de partida el día siguiente, sin embargo cincuenta días antes de la fecha programada para comenzar la travesía mundial aún no contaba con un esponsor. Internamente sabía que aparecería, así que confié y apareció”.

Le preguntamos cuál era la mayor barrera a superar para que Olavarría pudiese contar con un emprendimiento similar al que él difunde, y esto fue lo que nos dijo: “La mayoría de las personas considera que la barrera más grande está dada por el costo, ya que casi todos se preguntan cómo van a hacer para lograr reunir el dinero para hacer el Hotel Etico, pero ese es un falso problema. Se trata de un proyecto muy nuevo, muy interesante, por eso lo primero es entender bien el proyecto y enamorase de él, recién después viene la etapa de ver cómo hacerlo. Es ahí en donde pueden aparecer diferentes alternativas, como el hecho de encontrar el dueño de un hotel y un restaurante que quieran sumarse, ya que uno no necesita construir algo desde cero, por eso lo principal es enamorarse de este proyecto. Nosotros siempre decimos, primero enamorate y luego llegarán todas las soluciones para que este tipo de proyecto sea autosustentable”.

“Aún hay mucho por hacer en materia de discapacidad, por eso la idea es trabajar juntos y bien unidos, porque así es como se logran más cosas, ya que a lo largo del recorrido que voy haciendo me voy encontrando con situaciones en donde los grupos que están trabajando por la inclusión social de las personas con discapacidad no se hablan entre sí, porque hay muchos celos y también vergüenza de hablar sobre el tema”, agregó.

“Puede parecer banal decir esto -señaló Mauro-, pero al andar viajando he tomado conciencia de que lo importante en la vida es el amor. Están pasando muchas cosas feas en el mundo, y mucho de lo que voy viendo tiene que ver con una falta de respeto increíble, que en el fondo no es más que falta de amor, tanto por el medio ambiente y como por las personas mismas, por eso siento que lo más importante que la humanidad necesita hoy es el amor, porque el mundo puede seguir funcionando sin nosotros, pero nosotros no podemos hacerlo sin el mundo, y nosotros estamos matando nuestro planeta. Por eso en mis viajes también lo que estoy haciendo es entrar en contacto con diferentes proyectos de escuelas alternativas, porque sus filosofías de vida están muy en sintonía con el Hotel Etico, ya que todos vamos en la búsqueda de un futuro diferente”.

“Nuestro futuro son ellos -dijo Mauro señalando a Octavio, Fernando y Magui-, por eso tenemos que empezar a crear ahora un futuro distinto para que la realidad pueda cambiar, y ese cambio también tiene que estar acompañado por el sistema pedagógico. Si continúa la falta de respeto el mundo seguirá como hasta hoy, pero si nos focalizamos en que haya respeto, más corazón y más amor en nuestras acciones tendremos un mundo diferente. Por eso es necesario incluir a las personas con Síndrome de Down en la vida social, ya que ellos tienen una capacidad increíble de dar amor y son los que pueden ayudar a la sociedad a cambiar”.

“Al hacer esto uno debe renunciar a una parte de su vida por algo mucho más grande, pero si bien a veces uno como ser humano tiene sus momentos, estoy muy feliz con esto que me toca hacer” dijo Mauro, y agregó: “Desde hace un tiempo mi planificación del recorrido es de una semana o un máximo de dos semanas, porque todas las veces que intenté programar todo perfecto, mes a mes, fueron sucediendo cosas que alteraron los planes, así que fui aprendiendo a fluir y no quedar atado a las programaciones”.

Pese a que su sueño ya está en marcha y se siente plenamente feliz con lo que hace y por la decisión que tomó de renunciar a su trabajo, Mauro sabe que la mente no se rinde y que más de una vez busca evitar que él siga la voz de su corazón: “A veces causa miedo pensar en el después, es decir, qué va a acontecer luego de que termine el viaje. La cabeza es increíble, me mostraba imágenes mías con la barba larga, todo sucio, durmiendo debajo de un puente, siendo un vagabundo. Por eso trato de no pensar en el futuro y vivir el presente, ya que nadie tiene garantizado el tiempo que vivirá. De ahí que si bien para vivir la plata es importante, siempre tengo presente que la plata es sólo un instrumento, no es la razón de vida, y tener eso bien presente te cambia todo y te ayuda a vivir de un modo diferente, dando prioridad a las cosas que realmente son importantes. La gente está percibiendo la falta de valores humanos y la clave para encontrarlos está yendo hacia adentro y alineándose con lo que a uno más le resuena”.

Mientras estábamos hablando, Maggie García (quien fue hasta lo de Lucía con Rosita) se acercó, lo abrazó con mucha dulzura y le regalo un beso hermoso: “Tú me preguntas por qué hago esto. Mira, ésta es la mejor respuesta, no hay otra”, dijo Mauro muy feliz por la manera tan cálida y amorosa con que Maggie expresaba su alegría por haberlo conocido.

Si bien no registra todo su acontecer diario, Mauro va haciendo anotaciones de sus viajes. “Por el momento no es mi objetivo llegar a escribir un libro, aunque no descarto esa posibilidad, y de hacerlo no sería un libro de viajes sino más bien un libro que hable sobre mi viaje interior en donde pueda volcar toda la experiencia humana de lo que voy viviendo y aprendiendo en mi recorrido”.

El patio en donde estábamos todos reunidos era una fiesta. Sergio estaba terminado el asado, Octavio jugaba en el pasto, Fernando le hacía reiki a Lucía y Maggie regalaba besos. Mientras tanto, por todos los rincones resonaba la frase que Mauro nos dijo con mucha convicción: “La vida es una y hay que vivirla de manera intensa”.

Así, con esas palabras dichas desde el corazón, dimos por finalizada la entrevista que una vez más puso de manifiesto que en Olavarría, al igual que en todo el mundo, están comenzando a pasar cosas buenas que demuestran que el amor es el camino que nos ayuda a ser más humanos.

Después de disfrutar del almuerzo y al día siguiente ir a conocer a todos los chicos de “Talleres Protegidos”, Mauro partió rumba a Buenos Aires. Desde ahí se irá para Chile, luego vendrá Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, recorrerá Centro América, Estados Unidos y Canadá, para luego cruzar a Australia, y seguir hasta Indonesia, pasando luego por Malasia, Tailandia, Camboya, Vietnam y Laos. Muchos son los kilómetros que aún le falta recorrer, sin embargo viaja feliz de ser el difusor de un maravilloso proyecto, lleno de luz y sensibilidad, que ayuda a construir una sociedad diferente. Mauro Dagna promueve la inclusión social. El es un hombre de gran corazón, que viaja por el mundo irradiando amor, para esparcir la frecuencia de una nueva conciencia que invita a vivir unidos, en paz y celebrando.

(Fotos: Tomás Pagano)

Acá te mostramos algunas imágenes que reflejan parte el recorrido de Mauro Dagna y también uno de los video de su canal en Youtube

Clickeando sobre la imagen se accede a la web “Vagabundo por el mundo”

Estos videos muestran el momento en que Mauro partió de Italia, con la misión de ser embajador de Albergo Eticoy también parte de todas las cosas hermosas que va viviendo en su peregrinar : )

 

 

Acá se puede ver más en detalle el hermoso proyecto que Mauro difunde, con mucho amor y pasión, por todo el mundo : )

Clickeando sobre la imagen se accede a la web “Albergo Etico”, situado en Italia

Albergo Etico: El 18 de junio del 2015 se inauguró en Asti (una ciudad de la región de Piamonte, en el noroeste de Italia) el primer hotel del mundo gestionado por personas con Síndrome de Down, llamado Albergo Etico (“albergo” en italiano significa hotel). La idea surgió de la visión de amigos y profesionales nucleados en la “Associazione Albergo Etico” (presidida por Antonio De Benedetto), que desde el año 2006 fomenta la inserción laboral de jóvenes con Síndrome de Down con el objetivo de ayudarlos a conseguir una vida más independiente.

Albergo Etico es un hotel de tres estrellas (que pronto llegará a convertirse en un hotel de 4 estrellas) que dispone de 60 habitaciones. También cuenta con un restaurante con capacidad para 50 personas. Quienes ya tuvieron la suerte de visitarlo, señalan que “al entrar al hotel se respira un aire diferente, se siente armonía, atención personalizada y calidez”. Afirman que “es un lugar en donde lo primero que atrapa la atención es, sin lugar a dudas, la sonrisa de sus administradores y anfitriones”.

Mediante esta iniciativa, los empleados -que en su mayoría es gente que tiene Síndrome de Down- no sólo adquieren experiencia profesional, también aprenden a vivir solos, a gestionar ellos mismos su sueldo y también aprenden a trabajar en grupo. Tal como lo destacó su embajador por el mundo, Mauro Dagna, “el objetivo es crear una red global de hoteles éticos”.

Clickeando aquí se puede acceder a un texto en donde Antonio De Benedetto, uno de los principales impulsores de esta iniciativa, explica más en detalle todo lo que implica el proyecto Albergo Etico.

 

 

 

 

Como una manera de ayudar a la inclusión social, y de que más personas conozcan qué es el Síndrome de Down, ponemos a disposición los siguientes videos.

 

 

 

Quienes así lo sientan también puede leer estos artículos relacionados: “Frida, una gran maestra“, “IDEO, donde brilla la luz que nace de la esperanza“, “CORIM, donde reina el corazón” e “Ilusiones que reverdecen el alma” : )

 

 

Un plus: Por último te dejamos esta hermosa y movilizadora canción cuyo mensaje está alineado con la propuesta de Mauro Dagna. Cabe destacar que la letra y música de esta luminosa canción es de Jorge Otamendi, quien mágicamente es acompañado por sus hijos Helena y Matía.

P.D.: acá te dejamos la letra de la canción para que te la aprendas, porque constituye un mensaje al mundo que merece multiplicarse por el amor que contiene : )

Hoy es un día distinto, Siento la magia en mi piel
Siento que el mundo me atrapa y me deja vivir, con el corazón.
Donde no hay guerras ni hambre
Donde no exista el dolor
y aunque parezca imposible, el amor puede unirnos para crecer.
Y este es un mensaje al mundo
Para que dejen de pelear
Para que juntos construyamos un camino como hermanos,
con amor y libertad.
Hay que cuidar nuestra tierra, para que vuelva crecer
Hay que ser parte de un cambio intentar hacer algo, para brillar
Que todo sea alegría
Que todos puedan soñar
Y aprender que la vida es un simple camino a la felicidad.
Y este es un mensaje al mundo
Para que dejen de pelear
Para juntos construyamos
Una camino como hermanos, con amor y libertad.
‪#‎unmensajealmundo‬

Maggie García se mostró muy feliz de haber conocido a Mauro Dagna

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