Por un “mundo digital” humanizado

Como aún predominan las noticias que están manchadas con sangre, son escandalosas o muestran el lado más oscuro y doloroso de la vida, para muchos internet se ha convertido en el espacio en donde lo negativo se monetiza y viraliza. Sin embargo, millones de personas están tomando conciencia del poder transformador de sus acciones y nutren las redes sociales con contenidos que nos alientan a florecer como seres humanos. Por eso fuimos a visitar a Sebastián Magallanes, asesor en comunicación digital, para que nos ayude a dimensionar lo que implican las redes sociales y nos oriente sobre la manera en que tanto las empresas como las personas pueden influir de manera positiva en el “mundo digital”.

Muchas veces se desestima el poder de lo simple y lo pequeño, por carecer de importancia frente a lo complejo y lo grande. Pero eso es sólo un error de apreciación, porque así como el océano se compone de la suma de millones y millones de gotas, todo lo que llamamos “macro” se compone de lo “micro”. Esta breve reflexión viene a colación de que muchas veces suponemos que un breve comentario en internet, una foto o un video no hacen la diferencia, pero la suma de millones de usuarios haciendo lo mismo genera un océano infinito de información que luego circula y alimenta las redes sociales, webs, foros, portales y los más variados tipos de plataformas, dando vida al “mundo digital”. Un mundo que ya no puede separarse del llamado “mundo real”, porque las nuevas tecnologías lo fusionando e interconectan todo.

Qué mejor para ganar en claridad y profundidad sobre este tema que entrevistar a un especialista olavarriense en comunicación digital, que cuenta con más de 12 años de experiencia en comunicación online y trabajó en diversas agencias de publicidad y comunicación en Buenos Aires, tanto para clientes privados, como para partidos políticos e instituciones, en donde llevó adelante y también acompañó las estrategias de comunicación en medios digitales de clientes entre los que se destacan HP, Fundación Noble, Oracle, Renault, Green Hills, Hileret, Fundación Banco Provincia, Lacoste, Rapsodia, Grupo Clarín, Trump Ocean Club, Stage Entertaiment, Motorola, MIT, Panasonic, Club Atlético Independiente y Nextel. Nos referimos a Sebastián Magallanes, el líder de inDoors, la agencia de comunicación que brinda servicios de consultoría, asesoramiento y desarrollo de estrategias en comunicación.

Conocer sobre su camino recorrido y saber que, además de su trabajo como consultor y asesor en comunicación corporativa, también se desempeña como speaker y conferencista (brindó talleres, cursos y seminarios en Olavarría, Tandil y Buenos Aires) hizo que nos sintiésemos más cómodos, porque seguramente sería de los entrevistados a los que por su experiencia simplemente hay que escuchar y disfrutar, en vez de hacerle muchas preguntas.

“Tomar conciencia del poder transformador de cada uno de nuestros actos lleva a nutrir las redes digitales con contenidos que en vez de generar miedo y dividir, ayudan a crear puentes y unir, potenciando entornos positivos y colaborativos, en donde la inteligencia, la creatividad y los valores humanos se expresan”. Con esa primer frase, Sebastián comenzó a indicarnos que “el cambio que queremos ver en internet primero tiene que ir dándose en la vida real, porque el mundo digital no es más que su reflejo, y para eso se necesita que cada uno sea consciente de qué es lo que genera y aporta a nivel colectivo”.

“Hoy por hoy las marcas no son sólo Coca-Cola o Nike, por citar un par de ejemplos, todos somos una marca y estamos todo el tiempo comunicando algo 24 x 7 (24 horas, los 7 días de la semana). Por eso, si tomamos consciencia de que constantemente estamos comunicando, lo mejor es transmitir algo que haga la diferencia, tanto para nosotros como para los demás. Yo veo a muchos padres que tienen hijos menores y sus comportamientos en las redes dejan mucho que desear, y se olvidan de que luego esos contenidos quedan circulando por tiempo indeterminado y que sus hijos cuando crezcan los pueden llegar a ver. Uno tiene que tener presente que así como las redes tienen ventajas como la hiperviralidad, la hiperdifusión y la manera simple de transmitir contenidos, también permiten filtrar y censurar muchas cosas. Esto último a veces puede ser visto como algo malo, sin embargo en muchas ocasiones es útil, porque se puede usar para prevenir o no herir a otra persona. Un caso de `limitación o censura´ positivo puede ser, por ejemplo YouTube Kids, una aplicación en donde se filtra o limita todo aquello que no es apto para el público infantil”, destacó Sebastián.

En relación al desenvolvimiento de los usuarios en internet, así como lo que hay que tener en cuenta, dijo: “El comportamiento en las redes sociales fue mutando. La gente va entendiendo un poco más y ya no publica cualquier pavada. Antes la gente publicaba de todo, y me incluyo, pero ahora, afortunadamente fuimos madurando en estos diez años que ya tienen las redes, y eso se refleja en el tipo de contenidos que se producen y publican, así como en la manera en que se analiza la información y lo que se comparte. En relación a lo empresarial, está bueno destacar que en líneas generales el consumidor también está evolucionando y evalúa si realmente como empresas vos sos los que decís que sos, y la verdad es que a lo largo del tiempo uno no pude sostener lo que no es, porque las incongruencias siempre salen a la luz. Por eso en las charlas que brindo siempre recuerdo que una vez que publicamos algo en las redes, sea un comentario, una foto o lo que fuese, ese contenido ya no nos pertenece, porque puede ser tomado, compartido o divulgado por cualquier otro. Además, de todo lo que hacemos en las redes sociales queda registro, y hoy casi el 40 por ciento de las empresas analizan a través de las redes a sus potenciales empleados antes de contratarlos”.

“Puede que suene un poco frío decirlo así -agregó-, pero hoy por hoy la responsabilidad social empresaria es un poco como la ecología del siglo XX, está de moda y todas las corporaciones quieren tener una participación solidaria o una acción buena o benéfica porque todo eso tracciona. De todos modos considero que también eso en parte sucede porque la gente se está volviendo más consciente y al reflejarse eso en las redes influye para que más personas también quieran hacer lo mismo. Hoy hay gente que se suma a las marchas de #NiUnaMenos sin tener del todo claro por qué se marcha, pero de todo modos va porque los demás así lo hacen, en cambio hay otros que sí se movilizan con plena conciencia. Del mismo modo hay gente que usa redes sociales porque todo el mundo las usa y no generan un solo contenido, pero están porque todo están, pero la verdad es que hoy no basta con estar en las redes, la clave está en tener algo bueno que transmitir. Mucha es la gente que busca noticias que promueven contenidos netamente negativos y eso no está bueno, porque en lo personal no te  suma y en lo colectivo el daño que se hace al potenciar la negatividad es muy grande. En las redes sociales tampoco hay que generar miedo ni una mirada apocalíptica de la vida sino promover conciencia, unidad y todos aquellos valores que nos permitan crecer como seres humanos. Y en ese sentido, desde las redes lo fundamental radica en poder diferenciar qué está bien y qué está mal, y saber qué apoyar y que cosas no apoyar”.

Como desde su agencia inDoors Sebastián también ha acompañado a más de 50 clientes en Buenos Aires, Olavarría, Tandil, Córdoba y el País Vasco, él tiene una visión bien clara sobre el rumbo que las empresas deben tomar, en virtud de ser fuertes agentes de cambio en la vida social de las personas: “Hoy a la comunicación digital le hace falta un uso más responsable, sobre todo por parte de las empresas, que tienen que aprender a adaptar los contenidos a sus diferentes canales de comunicación, porque no en todos los canales se puede comunicar de la misma manera. Y lo otro importantes, y que es algo que a mis clientes siempre les digo, es que lo que tienen que hacer es humanizar sus marcas, que no es ni más ni menos que mostrar el detrás de escena, el generar vínculos, desarrollar el sentido de pertenencia, estar en cada detalle, escuchar los reclamos y darles a sus clientes una pronta y efectiva solución, y ser conscientes del impacto que sus productos y servicios tienen tanto sobre el medio ambiente como en la calidad de vida de las personas”.

En un mundo que está cada vez más hiperconectado, y donde es moneda corriente ver cómo tanto chicos y grandes caminan encorvados mirando sus celulares, y poco a poco se va perdiendo el contacto cara a cara y el valor de los abrazos, no pudimos dejar de preguntarle a Sebastián cuál era, según su criterio, la posible solución: “Me encanta la tecnología, me muevo y trabajo en el mundo digital, pero de todos modos siento que para no desequilibrarnos y vivir en armonía necesitamos no perder el contacto con el mundo real. Si bien hay gente que por su trabajo está condicionada a estar permanentemente conectada, a mí me gustaría que, al menos durante un momento del día, la gente tenga un corte total de conectividad y realmente se desconecte de todo, de manera que no te suene el teléfono ni nada que te demande la atención. Sería como un volver a la época en donde éramos chicos y casi no había acceso a la tecnología, más allá de alguna consola o una computadora sin conexión a internet, y todos estábamos más en la calle, jugando y riendo con los amigos. Y esto que te digo no es por ser un tipo vintage o retro, sino porque ese contacto con la calle, con la vida misma, te forma mucho y te enriquece como persona”.

“En mi caso tengo recuerdos de olores, sabores y sensaciones vinculadas a la naturaleza y al mundo real que hoy los chicos no están experimentando por la hiperconectividad a la que están expuestos. Y hoy no se puede empatar un `Me gusta´ de Facebook con esas sensaciones, por eso me choca mucho cuando veo que una familia sale a cenar o almorzar y en vez de estar disfrutando del momento de la comida cada uno está pendiente de su tablet o celular, ya sea para revisar WhatsApp, un mail, leer un mensaje de texto, una notificación de Facebook, una publicación en Twitter o ver una foto en Instagram, por ejemplo. Tenemos que darnos el tiempo de poder compartir, estar al aire libre, disfrutar y hablar mirándonos a los ojos, porque de la manera tan acelerada y conectada en que vivimos eso es algo que se está perdiendo y nos deshumaniza”.

“Afortunadamente ahora, tanto en Buenos Aires como en diferentes partes del mundo, están apareciendo iniciativas en bares y restaurantes, conocidas como `dieta digital´ en donde quienes apagan o dejan sus celulares en un lugar aparte reciben un descuento que oscila entre el 5 y el 15 por ciento al momento de tener que pagar. De esa manera se busca que la gente vuelva a disfrutar sin interrupciones. En ese sentido en algunos lados también proponen un juego llamado `The Phone Stack´, que consiste en apilar los celulares en una esquina de la mesa, y `castigar´ a quien lo tome para revisar algún mensaje. El castigo consiste en que el primero que toca el celular paga la cuenta de todos, y si dos personas lo hacen, deberán dividir el importe.

“En ese sentido -dijo Sebastián-, otra iniciativa interesante de destacar por su creatividad es el `Offline Glass´ o `Vaso sin red´, que es una campaña que comenzó a implementar en varios bares de Sao Paulo (Brasil) para promover que las personas vuelvan a reunirse e interactuar sin estar pendientes de lo que ocurre en las redes. El primer bar en sumarse a la campaña fue el bar Salve Jorge, en donde se `obliga´ a que los clientes que quiera beber cerveza no usen sus celulares, y eso lo lograron diseñando un vaso que sólo mantiene su posición vertical apoyándose sobre el teléfono (ver video más abajo). Otra de las grandes marcar que también comenzó a impulsar una iniciativa similar es McDonald´s, que para promover que los padres se conecten más con sus hijos que con sus dispositivos móviles lanzó la `Cajita Smart´, donde los padres pueden dejar sus celulares, y al mismo tiempo la empresa generó una serie de juegos para estimular la interacción de los padres con los más chicos”.

Como realmente sabe mucho y está al tanto de las diferentes iniciativas que se van generando, Sebastián hizo una breve pausa, llevó sus ojos hacia arriba y hacia la izquierda, buscando información en su memoria, y continuó: “También está bueno mencionar que en esto de promover que la gente se desconecte por un rato de los emails, de las actualizaciones en Facebook, los comentarios en las redes, los hashtags y del botón `Me gusta´, la marca de chocolates Kit-Kat lanzó en Amsterdam (Holanda) una campaña para promover el disfrute y el descanso, instalando zonas libres de wi-fi, en donde todas las señales se bloquean. En el orden nacional también es necesario que más gente conozca que en el Bar Soho, de la ciudad de Salta, mediante la `Promo TelefoNO´ se premia con un postre o un trago gratis a cambio de no usar el celular durante la comida, de manera que resurja la charla. Esto último se enmarca en una campaña para `curarnos del phubbing´, considerado como el acto de ignorar, menospreciar o aislar a quienes están a nuestro alrededor por prestarle atención a los dispositivos móviles. Coca-Cola es otra de las grandes marcas que se ha sumado a campañas de este tipo, y bajo el lema `Stop Phubbing´ invita a que la gente recupere su capacidad de disfrutar de los buenos momentos de la vida sin estar tan pendiente de la tecnología”.

“En relación con el `phubbing´, considero que también merece mencionarse que muchas personas de todo el mundo se identificaron con la campaña del sitio stopphubbing.com, idea por Alex Haigh, un joven de 23 años, quien en una entrevista reciente declaró que su idea era crear mediante esa campaña una discusión global sobre el phubbing, debido a que en muchos países ya se pueden ver chicos de muy corta edad usando celulares. De todos modos, Alex destacó que no se trata de una campaña antitecnológica o que indique que la tecnología sea mala, sino que se trata de que la gente evalúe cómo usa la tecnología. Y yo creo que en eso estamos todos de acuerdo, porque el hecho de que muchas personas se hayan volcado en extremo a la conectividad, eso no implica que ni la tecnología ni el uso de las redes sociales sea algo negativo. Todo tiene siempre que usarse de manera equilibrada y en su justa medida”, destacó.

Un tema clave en lo que a la comunicación digital se refiere se focaliza en los menores de edad, por los riesgos que implican el uso de las redes sociales, por eso también le pedimos a Sebastián que nos diese su opinión al respecto: “La idea no es alejar a los chicos de la tecnología, sino ayudarlos a que usen todo lo que está al alcance de ellos pero con responsabilidad, porque las redes sociales tienen tanto su lado positivo como negativo. El lado positivo está dado por el aprendiza si ningún tipo de fronteras ni límites, ya que las redes sociales ofrecen un aprendizaje abierto por medio de múltiples canales. Todo eso es buenísimo porque hay diferentes alternativas para elegir, sin embargo no podemos desconocer que las redes sociales si no se usan correctamente es como andar por la calle en la peor favela de Brasil”, subrayó.

“Está bien salir a marchar y protestar cuando las cosas pasan, porque como ciudadanos es necesario hacer valer nuestros derechos, pero en mi caso siento que antes de hacerlo uno tiene que tener la conciencia bien tranquila de que uno con los hijos hizo todo lo posible para ayudarlos y orientarlos para que nada malo les suceda. Por eso, por más que uno tenga mil cosas que hacer en el día, que el hecho de saber qué hacen tus hijos con la tecnología y compartir buenos momentos con ellos sea la cosa mil uno. Eso es algo que tiene que estar en nuestra agenda diaria sí o sí”.

“En relación con las redes social y el uso de internet, también considero que los padres deben guiar a sus hijos hasta que sientan que están lo suficientemente maduros como para poder dimensionar sus acciones y tomar conciencia de los riesgos que hoy las redes implican. La idea no es que nuestros hijos vivan en una burbuja, pero como hay peligros reales como el `Grooming´, que expresado de manera sencilla sería como el conjunto de estrategias que una persona adulta desarrolla para ganarse la confianza de un menor a través de internet con el fin de obtener concesiones de índole sexual, o el `Ciberbullying´, que se da desde cualquier canal de comunicación, sea correo electrónico, mensaje de texto, WhatsApp, etc., si uno está al tanto de lo que hacen sus hijos el riesgo de que estas cosas sucedan disminuye. Además estar cerca de ellos permite contenerlos y orientarlos con mayor facilidad. Como padres tenemos que saber con quiénes hablan nuestros hijos, también podemos fomentar un contexto de confianza para que ellos nos cuenten lo que hacen”, expresó.

Si bien es consciente de los riesgos que las redes implican, y de que aún se viralizan contenidos que tienen una fuerte carga negativa, Sebastián es de las personas a las que le gustan destacar los aspectos positivos de la comunicación digital: “A mí las redes sociales me gustan porque en innumerables ocasiones le dan lugar a quienes a veces no tienen visibilidad o popularidad en la vida real, y eso les permite volver a creen en ellos mismo, además las redes son un lugar de expresión para millones de personas. Que hoy un adulto mayor tenga un lugar para compartir una experiencia que vivió con su nieto me parece buenísimo, lo mismo que si tiene ganas de compartir una receta y que otros lo vean y lo feliciten también me parece genial porque de ese modo la gente gana en confianza y al mismo tiempo tiene la posibilidad de expresarse a nivel mundial, porque las redes sociales te permiten eso de que cualquier cosa que generes la pueda llegar a ver gente de todo el mundo”.

“Es esa conciencia del poder de alcance y masificación de todo lo que los que publicamos la que nos tiene que ayudar a que cada día seamos más conscientes de qué cosas compartimos o subimos a las redes -resaltó-. Internet, al igual que la vida misma, tiene la magia de reflejarte lo que sea que busques, por eso quienes se sumergen en sus redes en busca de noticias positivas les sorprende ver el increíble universo que los medios tradicionales de comunicación aún no reflejan, porque sus directivos permanecen enquistados en viejos patrones de comunicación y comercialización, en donde se señalaba que `el conflicto y la sangre venden´. Hoy la gente está tan saturada de cosas dolorosas y negativas que busca conectar con todo aquello que la oxigene y le devuelva la esperanza y las ganas de vivir, por eso es necesario que tanto las empresas como las personas nos acostumbremos a utilizar los medios digitales como herramientas que, en vez de deshumanizarnos y enfrentar, nos permita vincularnos de una manera más sana, aprendiendo a disfrutar del placer de compartir lo mejor de cada uno”.

Sus palabras nos llegaron al corazón, y sentimos que ya no hacía falta hacerle más preguntas. Así que, aprovechando su buena onda y predisposición, lo invitamos a jugar haciendo poses y gestos que luego nos permitiesen crear fotomontajes en donde quedara plasmada su esencia.

Hoy te presentamos a Sebastián Magallanes, un olavarriense que pulsa por un “mundo digital” más humanizado e inspira a que cada uno le sume a las redes sociales su propio brillo, conciencia y calidez, de manera que la tecnología y la comunicación digital sirvan para consolidar e iluminar un “mundo real” sin fronteras, en donde (entre muchas otras cosas valederas) el aprendizaje colaborativo, la innovación, la inteligencia colectiva y la creatividad puesta al servicio de los que más necesitan y menos tienen, nos ayuden a florecer como humanidad.

Es tiempo de sentir la vida de un modo diferente, y Está Bueno poder comunicarlo.

(Fotos: Tomás Pagano)

Mientras buscábamos las imágenes que ahora te compartimos, en donde se muestran las diferentes acciones que se están emprendiendo para que la gente gane en calidad de vida, también descubrimos al pasar una reflexión en las redes que acá te transcribimos porque nos gustó: “La mejor manera de aprovechar las tecnologías es desarrollar primero todo aquello que podemos hacer sin ellas, de manera que luego las tecnologías lo potencien y enriquezcan”.

(Fuente: imágenes de Google)

Las nuevas tecnologías y la educación.

 

“Stop phubbing”, la campaña con la que Coca-Cola invita a que la gente deje de pasar tanto tiempo online y disfrute de la vida.

 

Esta novedosa iniciativa para evitar usar el celular mientras se está en un bar es digna de aplaudir por su creatividad : )

 

¿Sabías que la persona promedio pasa 4 años mirando su celular? Esta es una invitación consciente a ser más humanos, recuperando la capacidad de hablarnos cara a cara, mirarnos a los ojos y darnos un cálido y sentido abrazo, que es algo que las nuevas tecnologías han reemplazado por charlas virtuales, simpáticos emoticones y redes sociales que, si bien en cierto modo nos acercan, también nos desocializan.

 

La campaña #EchaleCabeza del Ayuntamiento de Madrid busca concientizar a los más jóvenes sobre algunos de los riesgos que implican las redes.

 

“Hay momentos que se van y no vuelven” se destaca en este corto de concientización, protagonizado por Guillermo y Nicolas Francella, para fomentar el uso responsable del celular. Te lo mostramos porque Está Bueno que mediante las publicidades también se ayude a tomar conciencia : )

 

En Brasil también se fomenta el contacto entre la gente, por eso en este bar cuando la gente quiere conectarse a las redes wi-fi le aparecen mensajes como “Suelta el teléfono” o “Disfruta el momento”.

 

En Amsterdam (Holanda), la marca de chocolates Kit-Kat creó espacios libre de wi-fi para que la gente pueda disfrutar sin tener que estar pendiente de la tecnología.

 

Los niños, en su gran mayoría, están creciendo en un mundo en donde casi no juegan afuera y se comunican con sus amigos por medio de la computadora, la tablet o el celular, por eso este video realizado y dirigido por Gary Turk es un llamado a las nuevas generaciones para que apaguen las pantallas, salgan a la calle y entren en contacto con quienes los rodean.

 

Muchos usuarios están creando diferentes videos con el propósito de concientizar sobre cómo el “phubbing” deshumaniza.

 

Este video es un llamado de atención, para que tomemos consciencia de lo que sucede cuando estamos hiperconectados.

 

Afortunadamente cada vez son más las personas que utilizan las redes sociales para compartir imágenes, mensajes o videos que merecen viralizarse. Acá te dejamos un ejemplo: Una mujer sufre de cáncer, mirá lo que son capaces de hacer sus amigas para solidarizarse y ayudarla a que se sienta mejor. Un gesto por demás movilizante, que pone de manifiesto cómo podemos ayudar a transformar la realidad a partir de seguir la voz del corazón : )

 

(Fotos: Tomás Pagano)

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