septiembre 30, 2022
Haz que tu orquídea se mantenga hermosa por años si sus hojas están amarillas

Haz que tu orquídea se mantenga hermosa por años si sus hojas están amarillas

Cuando tenemos nuestra primera orquídea en casa, es común que se marchite después de su floración, sobre todo si no igualamos sus condiciones de hábitat. Aunque son hermosas, requieren de un mantenimiento más alto. Si tienes una en casa y sus hojas comenzaron a ponerse amarillas, aplícate con 4 trucos infalibles para que sobreviva por años.

Las orquídeas nunca pasan desapercibidas, son una de las plantas ornamentales más codiciadas al poseer una gran variedad de tamaños, colores y texturas. Además de ser hermosas y delicadas, las orquídeas son elegantes, perfectas para resaltar cualquier espacio de nuestro hogar… a menos que comiencen a marchitarse y sus hojas se pongan amarillas.

¿Por qué se ponen amarillas las hojas de las orquídeas?

Si tienes una orquídea en casa cuya belleza comienza a ‘apagarse’, debes saber que no en todos los casos es motivo de preocupación. Antes de que te des por vencida y permitas que se marchite, debes saber que una de las principales razones por las que sus hermosas hojas lucen amarillas es su proceso de envejecimiento natural.

¡Tal como lo lees! De acuerdo con especialistas del American Orchid Society, las orquídeas más viejas suelen tener sus tallos alargados porque ya han caído sus hojas. Si le salen más raíces y descubres que una de sus hojas comienza a ponerse amarilla en la parte inferior de la planta, no te preocupes, se trata de un proceso natural para descartar a la hoja madura y producir una nueva.

El verdadero problema comienza cuando sus hermosas hojas se ponen amarillas desde la parte superior de la planta, ya que podría tratarse de un tipo de riego inadecuado, deficiencias nutricionales, enfermedades fúngicas o bacterianas, plagas o exceso de luz directa. 

Cómo mantener vivas a las orquídeas si las hojas están amarillas

Lo más importante es identificar el problema para saber cómo combatirlo, si su mantenimiento es constante, pero tu orquídea no produce hojas nuevas y las que tiene lucen poco saludables, podría tratarse de una enfermedad o infestación de plaga. No permitas que se marchite ni que nada se robe la belleza de tu hermosa planta. Aplícate con 4 trucos infalibles para mantenerla viva por años.

1. Caída y hojas amarillentas en las orquídeas

La pérdida en las hojas de las orquídeas puede deberse a un fenómeno natural por envejecimiento, pero si no le salen nuevas, es probable que trate de un problema por demasiada agua o luz solar. Si este es el caso, mueva la planta a un lugar fresco y revisa si tu maceta cuenta con buen drenaje para evitar que sus raíces se pudran.

2. Hojas amarillentas por enfermedad en la orquídea

Quizá parezca extraño, pero las orquídeas son susceptibles a virus, hongos y enfermedades bacterianas, por ejemplo, el virus del mosaico Cymbidium provoca picaduras en sus hojas, otros causan rayas claras y oscuras en las hojas o patrones anormales en tonos amarillentos con marrón. Lamentablemente, si es el caso, no existe una cura para los virus de las orquídeas.

Actúa a tiempo antes de que infecte a otras plantas de tu jardín, lo que debes hacer en este caso es desechar a tu planta enferma y esterilizar la maceta antes de volver a plantar otra en ella.

3. Hojas amarillas en las orquídeas que evitan su crecimiento

Después de su periodo de floración, la mayoría de las orquídeas entran en reposo, pero es probable que no veas un crecimiento si la luz que recibe no es adecuada, cámbiala de lugar hasta que notes su recuperación.

Lo que debes hacer una vez que florezca y notes hojas amarillas es mantener su sustrato uniformemente húmedo, pero no encharcado, aplica fertilizante cada 15 días para que pueda absorber todos los nutrientes que necesita, recuerda que en interiores pueden florecer de manera repentina cada tres a seis meses.

4. Hojas amarillas en orquídeas por plaga

Si además de lucir amarillentas, las hojas de tus orquídeas lucen mordidas y observas depósitos de polvo blanco en la parte inferior. Aplica un poco de aceite de neem si se trata de una plaga leve, pero si la infestación es grave, utiliza peróxido de hidrógeno o el alcohol isopropílico, vierte en un paño de microfibra y con mucho cuidado pásalo sobre las hojas de tus orquídeas para no dañarlas.

Haz que tu orquídea se mantenga hermosa por años si ya comienzan a salirle hojas amarillas, actúa antes de que sea demasiado tarde.

Fuente: salud180