Por amor a los pibes

A pulmón, con muchísimas ganas y todo el corazón, en el barrio Coronel Dorrego, un grupo de vecinos entusiastas no duda en hacer todo lo posible para alegrarle la vida a los chicos del barrio Coronel Dorrego a través de un merendero en donde cada sábado se les brinda muchísimo amor, valores humanos y contención. Está Bueno lo que hacen, por eso fuimos a visitarlos para que puedas ayudarlos a seguir multiplicando sonrisas : )

“Vi que había necesidad, porque los niños los días de semana van al colegio pero los fines de semana no tienen ninguna actividad. Entonces, como ya hacía reuniones con la gente grande, decidí también abrir las puertas de mi casa para que los chicos del barrio tengan un lugar de encuentro”. Así María de los Ángeles Valderrey sintetizó cómo nació esta hermosa tarea que transforma cada sábado en un día de reencuentro y celebración.

“Abrí este lugar para que los chicos aprendan a nutriste de las cosas buenas, y que también aprendan a diferenciar las cosas malas, ya que hoy en día los valores humanos se pierden y es muy importante que los podamos rescatar, de manera que ellos se transformen en personas de bien”, afirmó María de los Angeles mientras los chicos sonreían al escucharla atentamente.

Desde hace tres meses, junto a otras seis personas que la ayudan, María de los Angeles abre las puertas de su casa para que los chicos puedan disfrutar de un merendero que también les permite incorporar valores humanos, divertirse y contar con un cálido espacio de cuidado y contención: “Brindando mi casa para que los chicos del barrio se reúnan me siento feliz, porque me gusta estar con los niños y me alegra mucho poder compartir con ellos”, destacó.

“Nosotros somos evangelistas. Acá también les enseñamos la palabra de Dios -subrayó- para que sean bueno niños, buenas personas, y que se nutran de valores, tanto ellos como sus familias”.

Las actividades que realizan son variadas, de manera que los chicos también se diviertan. “A dos cuadras de donde funciona el merendero cortamos el pasto de un terreno deshabitado y armamos una canchita. Ahí no sólo jugamos al fútbol con ellos, también jugamos al mata-sapo o a lo que ellos propongan, y de ese modo hasta las cuatro o las cinco de la tarde se sienten acompañados. Después, a los que viven más cerquita de mi casa, los subo a mi auto y los llevo de regreso con sus familias”.

“Guadalupe, Marisa, Brisa, Viviana, Gastón y Guada me ayudan en esta hermosa tarea –remarcó-, y cuando los chicos nos dicen que algún familiar está enfermo entre todos oramos para que se sane y también oramos por el bienestar de sus familias”.

María de los Ángeles sabe que por más amor que se ponga en la tarea a realizar, siempre es más fácil si otros se suman. Por eso cuándo le preguntamos de qué manera los lectores de Está Bueno se podrían sumar, dijo que “quienes quieran colaborar podrían ayudarnos donando meriendas, lápices, juegos y todas aquellas cosas que a los chicos puedan llegar a entretenerlos o divertirlos. Y como la idea es también poder gestar un comedor para que ellos puedan tener un refuerzo alimentario, también estamos abiertos a recibir ideas, propuestas, donaciones o brazos que estén dispuestos a sumarse a esta cálida propuesta de que los chicos crezcan rodeados de amor y los mejores valores humanos”.

Quienes quieran sumarse puedan comunicarse con María de los Ángeles Valderrey llamando al teléfono 2284 – 571271 o personalmente en Alvaro Barros y Calle 1 (barrio Coronel Dorrego).

La propuesta está formulada. Sumate a esta movilizadora iniciativa, Está Bueno ser parte del cambio que todos queremos ver en el mundo.

P.D.: Estas imágenes ilustran parte del amor que los chicos reciben : )

(Fotos: Tomás Pagano + imágenes compartidas por María de los Angeles)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*