¿Por qué las gallinas se comen sus huevos y cómo evitarlo?

¿Por qué las gallinas se comen sus huevos y cómo evitarlo?

Uno de los comportamientos propios de las gallinas, por extraño que nos resulte a nosotros, es el de comerse sus propios huevos. Son muchas las razones que pueden llevarles a ello, como por ejemplo un déficit nutricional. Si observas que tus gallinas hacen esto, lo primero y más importante es dar con la causa de ese comportamiento y, partiendo de esta base, ponerle remedio. A continuación te contamos todo lo que debes saber.

¿Por qué las gallinas se comen sus huevos?

Las razones que llevan a las gallinas a comerse sus propios huevos pueden ser de lo más variadas. Una de las más comunes es la curiosidad. La gallina agrieta sin querer uno de los huevos, y de pronto descubre que en su interior puede encontrar un alimento altamente nutritivo. Es entonces cuando se lanza a engullirlo y, muy probablemente, hará lo mismo con el resto de los huevos.

Otra de las razones más frecuentes es un déficit nutricional. Es importante que las gallinas estén bien alimentadas para velar por su bienestar. A todo ello hay que sumar la masificación del gallinero, que puede provocar estrés en los animales que, a modo de respuesta, se comen sus propios huevos.

¿Cómo evitar que las gallinas se coman sus huevos?

Es esencial proporcionarles a las gallinas un espacio cómodo para vivir, y donde todas sus necesidades estén perfectamente cubiertos. El gallinero debe tener la misma cantidad de gallinas que de ponederos. De lo contrario, empezarán a poner sus huevos en cualquier sitio, y es más sencillo que adopten el mal hábito de comérselos.

¿Has oído hablar de la anidación oscura? Tal y como su propio nombre indica, de lo que se trata es de colocar la zona de anidación en una zona tranquila y oscura, alejada del ruido y las luces.

Es muy fácil que si una gallina tiene este comportamiento, el resto lo adopten. Por lo tanto, es esencial identificar a la gallina que se está comiendo sus huevos y retirarla del resto durante al menos dos semanas.

Y, por último, uno de los remedios más sencillos y rápidos de poner en práctica. Simplemente hay que coger un huevo, romperlo con mucho cuidado, sacar la yema y la clara del interior, y rellenarlo con mostaza. Luego, se tapa con cinta adhesiva y se pone en el gallinero. Si alguna gallina lo picotea, la desagradará el sabor y no volverá a intentarlo.

Fuente: Ok Diario