Un muro que no divide

«Contención», «amor», «dedicación», «humanidad», «alegría» y «entusiasmo». Esas fueron las seis primeras palabras que escribimos en nuestro cuaderno de notas a medida que fuimos registrando lo que sentíamos al presenciar la cálida manera en que alrededor de 50 chicos -en su mayoría provenientes de familias humildes- recibían clases de pádel gratis en la escuelita «El Muro Inclusión», una iniciativa solidaria privada, sin fines de lucro, que una vez más pone de manifiesto la importancia de vibrar desde el corazón para ayudar a impulsar cambios sociales.

(Fotos: Tomás Pagano)

P.D.: la nota completa puede verse clickeando aquí

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